Sobre las injusticias…

Displaying injusticia.jpg

Muchas veces el ser humano se encuentra frente a panoramas injustificados, simplemente porque así lo ha programado el universo; también se dice que la injusticia es una relación causa/efecto… Habría que adentrarnos en esta problemática para llegar a una conclusión mas o menos exacta, pues muchas veces el protagonista acusado no sabe por qué razón ha caído en ese juego tan maquiavélico de la injusticia.

Para empezar, el primer factor que influye se llama “culpa”. ¿A quién debo o no echar la culpa de X acontecimiento? Lo primero que siempre se viene a la mente de los que imputan, es que ellos no son los culpables, así que el acto de injusticia va a recaer justamente sobre la o las personas que menos se lo merecen, simplemente por el hecho de existir una “sospecha” que por lo general no está sino en la mente del imputador.

Como ilustración propia de este tipo de juego les pondré este ejemplo:

María, una mujer de buenos sentimientos (en apariencia), trabajadora, con una personalidad avasallante; pero es despistada, y si se quiere con desórdenes mentales que la llevan a vivir momentos de confusión dentro de su propia vida;  Juan, hombre con características bonachona, honrado, trabajador, correcto en su trato… Ambos conviven dentro del mismo espacio.

María, en un momento determinado, guarda o esconde algún objeto. A los días cuando lo va a buscar no lo encuentra, pues su despiste es tan grave que ni recuerda dónde guardo o escondió dicho objeto, al no encontrarlo, ¿a quién culpa..?

Nada menos que a JUAN, simplemente por el hecho de convivir con él, automáticamente llega la acusación y Juan pasa a ser el causante de la desaparición del objeto. Esta situación, lleva a crear discusiones, peleas y si se quiere violencia, tanto física como verbal, simplemente por que existe dentro de la relación un cerebro desubicado.

Una de las razones que llevan al ser humano a ser injusto, es actuar sobre “probabilidades” y no sobre realidades; no se puede prejuzgar, simplemente por “creer”. Este tipo de acción ha llevado a muchos rompimientos de relaciones interpersonales entre padre e hijos, entre matrimonios o parejas, entre amigos, relaciones laborales, etc.

Cuando este tipo de sospecha entra en juego, lo primero que debemos hacer es actuar con serenidad, buscando la razón o causa de nuestra sospecha, y el primer elemento que debemos analizar es a nosotros mismos. Si no encontramos razón alguna para autoculparnos, pensar inmediatamente en probabilidades, personas que nos hayan visitado, o hayan entrado en nuestro espacio inclusive de una manera permisiva o no; pensar en la visita no es improbable, pues allí también podría estar el “culpable”, pues el motivo para crear la injusticia, no solo podría ser un objeto perdido, sino también algún comentario adverso, una calumnia, e inclusive una situación mal vista o mal interpretada.

Es y será necesario entonces revisar de manera profunda la posible causa y una vez llegado a una conclusión, tomar cartas en el asunto y excluir de cualquier culpabilidad a la persona que hemos victimizado.

…HASTA LA PROXIMA….!!!!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s